domingo, 25 de diciembre de 2011

World's languages

World’s languages                             Sergio Núñez Guzmán
Translators can’t be translators without a good linguistic description of the languages they are working with. Translators can ask themselves how different each language is? And how similar they are? The answer is as accurate as the linguistic knowledge the translators have. Translators therefore depend on the descriptions of the world’s languages.
The human being produces sentences with a subject (S), a verb (V), an object (O). The similarity is that all the human languages have S, V, O, but not all the languages have this order. We can see it in English S, V, O, but there are languages with other possibilities like S,O,V as in German or Latin. What kind of syntactic order does the Spanish language have? The linguistics have discovered other syntactic orders. We have the differences in the syntax of each language. The syntactic possibilities are bigger than we can think. The meaning of a sentence lies on its totality, so what is the meaning of its syntactic order? To put the subject or the object or the verb in the first place has a meaning. What is the meaning of this syntactic order? How does a language enclose the meaning in the sentences? We can see how the human mind is working into the language. Can we figure out how the lost languages worked their languages? How the human mind of the lost languages enclosed the meaning into their sentences? Which meanings were enclosed? Is life’s meaning here? Can we see it?
         Let us see what humanity is losing when a language is lost.
         In the USA, Latinos are being identified by their appearance, and they are losing the Spanish language, their culture, their identity. They are neither Americans nor Latinos. What are they? They don’t speak Spanish nor English. They speak Spanglish. What is Spanglish? Is this the future of the Spanish and English languages? Are we going to be identified by speaking Spanglish? Is this the natural evolution or process of world languages? Man’s intervention is a definitive way to conserve or lose languages. Spanish and English are very well preserved in books, libraries, records, and so for, but what would happen if there weren’t any books, libraries, records, and etcetera? Can we imagine such a catastrophic event? Humanity would have to begin its evolution process all over again.
Right now archeologists are trying to decipher the Babylonian tablets, by doing this, they are trying to establish the true origin of the Bible and Hamurabi’s laws. Did humanity create God? What is the origin of the civil laws? We are talking about human civilization. There is a cosmos with a natural order, but the human race destroys this order with wars and we need peace, so men can be able to meditate about their own past, present and future in a language that other men can read about and understand, but if there is not any language, our own world will create a spiritual emptiness which will bring chaos back to us.
Un día más, un día menos                                        Sergio Núñez Guzmán
¿Por qué estoy aquí?
Estoy sentado frente a esta hoja de papel imaginaria: ¿cómo llenarla?, ¿cómo responder a esta inquietud que me trajo aquí, frente a esta maquinita que me traslada a otro espacio, a otro mundo?
Hay que poner el pensamiento en lo que debo hacer para poder ser, porque lo que quiero ser está encerrado en mi pensamiento que se expresa en palabras graficadas por este aparato, que no puedo gobernar, y que parece robar mi identidad.
Navego a diferentes mundos del más allá. Sí, noticias instantáneas de Europa, de Oceanía y del aquí. ¿Dónde estoy? Aquí, no, allá, en el país de sueños por realizar donde todo se mueve digitalmente. Y mi alter ego ordena: digitalízate. Sueño, sí, sueñas. ¿Dónde está la realidad? ¿Cuál? ¿La de tus palabras o la de tu vida? ¿Acaso tu vida no son tus palabras?
Mi mundo era un mundo de comunicación entre humanos. Y, ahora, se observa que la comunicación es inhumana por digitalizada, y. mi alter ego está en proceso de digitalizarse, de convertirse en inhumano. ¿Por qué?
Vives en el aquí y ahora de un mundo digitalizado, donde el dominio de saberes que se proyectan al futuro te permitirá el control computarizado, que ya es el mañana, en donde somos, aunque no se quiera, actores en los campos de batallas digitales, y es ahí, donde está el futuro del día siguiente. El mañana que ya es el hoy, en el que no serás, eres identificado por 10 o 12 dígitos y sin este número no existes. Vivo, soy de  carne y hueso, pero no existo porque no tengo un dígito de identificación. Esto no es humano, es inhumano.
El hombre se revela ante esta necesidad de hacer para ser, lo que enloquece los sentidos, ver lo que ya pasó, predecir lo que se verá y lo que se oirá, y en este instante, ¿cuál?, el que ya se fue o el  que viene. La modernidad es el mundo de un segundo televisivo en donde la violencia viva del presente del allá está en el aquí y ahora de la t.v. ¿A quién le importa ver la muerte en vivo y en directo de otros seres humanos? Es el allá, no es el aquí, pero nooo. ¡Es inhumano! Somos la unidad del conjunto humano. ¿Quién lo quiere entender?
¿Qué es la vida? La vida es la lucha diaria por conseguir el alimento, junto con la multitud de seres incognitos y digitalizados que, como tú, reciben el pago de su salario empequeñecido por la inflación, en una cuenta bancaria y que cobras previa firma de recibos incomprensibles con uno o dos dígitos que remiten a conceptos en los que se espuman los dineros. ¿Explicaciones? Lea bien su “baucher”. ¿Qué es eso? El que sigue, sí, el siguiente, pero. . . 
Mi mente descansa al contemplar la belleza de un jardín, de los árboles en plenitud, y ver las sonrisas de los niños que van a la escuela guiados por su mamá. Sí, hay muchísimas cosas en el mundo que no necesitan digitalizarse para contemplar la hermosura de la vida.
La gloria matutina no digitalizada, que surge durante el día, representa la luz de la verdad, y que no todos somos capaces de ver, pues la omnipresencia de Dios está ante nuestros ojos en la inmortalidad de los seres finitos que somos nosotros mismos junto con la naturaleza que nos rodea.
Paul Éluard
Couvre-feu                                                  Toque de queda
                                                                       Traducción: Sergio Nuñez Guzmán

Que voulez-vous la porte était gardée               Que quiere usted, la puerta estaba vigilada
Que voulez-vous nous étions enfermés             Que quiere usted, estábamos encerrados        
Que voulez-vous la rue était barrée                   Que quiere usted, la calle estaba interceptada
Que voulez-vous la ville était matée                  Que quiere usted, la ciudad estaba desaliñada
Que voulez-vous elle était affamée                   Que quiere usted, estaba hambrienta
Que voulez-vous nous étions désarmés                        Que quiere usted, estábamos desarmados
Que voulez-vous la nuit était tombée                 Que quiere usted, la noche había caído
Que voulez-vous nous nous sommes aimés      Que quiere usted, nos amamos mutuamente

Poésie et vérité, 1942                                       Poesía y verdad.    1942

Una lectura a Toque de queda
Sergio Núñez Guzmán

El “Toque de queda” marca el principio del poema de Paul Éluard, y al mismo tiempo es un indicio de la Segunda Guerra Mundial en la que Éluard tomó parte. Las últimas palabras de los versos son “nos amamos mutuamente”, las que muestran el amor entre dos seres humanos, pero “que quiere usted” es el medio jugoso del contenido, porque las formas, las palabras son denotativas ya que se identifican con sus referentes; sin embargo, el sentido dado por la connotación se enclaustra en el todo y ese “que quiere usted” es una llave para escabullirse a una lectura más comprensible, pues, acaso es una disculpa, así sucedió, “ya ni modo”, pero, ¿qué fue lo que pasó? “La puerta estaba vigilada” ¿por quién? Por un enemigo que se diluye en un “nosotros” (estábamos) y otros. Los correferentes están en los deícticos, lo humano se encuentra en lo inhumano de la calle y de la ciudad, ¿por qué?, ¿quién estaba hambrienta? Ella, la ciudad, pero al caer la noche, “que quiere usted”, “nos amamos mutuamente”. La lógica de los posibles obliga a suponer la presencia de una “ella” totalmente humana como humano es el poemita de Paul Éluard.



LITERATURA Y TRADUCCIÓN

Literatura y traducción
Sergio Núñez Guzmán

Literatura y traducción son palabras que encierran en sí mismas la historia de la cultura humana.
            El hombre transfiere su pensamiento a sus semejantes por medio del lenguaje, y así, se identifica como humano, puesto que las palabras transportadoras del mensaje son la traducción de la necesidad vital de comunicarse con la sociedad en que se convive con el otro y aun con el propio alter ego.
            Las unidades básicas del mensaje son las palabras, entendidas tanto por el emisor como por el receptor; no obstante, la comunicación se interrumpe cuando aparece la incomprensión, ya que el mensaje se corta porque el código utilizado es parcial o totalmente desconocido por el receptor. Es, en este aquí y ahora, cuando la presencia  del traductor se hace patente, pero ¿qué hace el traductor?
            El intérprete traduce, traslada, descifra, vierte, glosa, explica, esclarece, descifra, aclara, dilucida el mensaje interrupto, en una palabra, juega con las dicciones, pero. . . ¡cuidado!, los vocablos están implícitos en códigos que a su vez enclaustran otros, y, si el traductor no conoce bien el sociolecto original, se produce una mala traducción, interpretación, traslación, etcétera, ¿por qué? Porque traducir no es tan solo traducir palabras, es traducir cultura, puesto que en este tejido sociocultural se encuentran los textos, las letras (lat.litterae), las literaturas.
            Las palabras son la expresión de la cultura de un yo emisor, quien establece el aquí y ahora de la interacción comunicativa; por lo tanto, el traductor, como emisor del mensaje que no le pertenece, ha de ser consciente de las circunstancias de lugar y tiempo, es decir socioculturales que rodearon al mensaje original, para, así, poder señalar los referentes extralingüísticos implícitos en el mensaje, ya que el léxico utilizado genera referentes que corresponden al sociolecto del emisor original, a la cultura y a las letras de la época del autor del mensaje.
            Los diferentes campos semánticos del barroquismo muestran la endogamia léxica propia de esta corriente literaria, en donde el verso gongorino sorprende tanto por el significado de cada lexema como por el significado expresado en la totalidad de la línea versal, pues en Media luna las armas de su frente, el lector entiende todas y cada una de las palabras; sin embargo, ¿cuál es el contenido? ¿De qué habla?  Como se observa, la interpretación, la traducción es necesaria aun para comprender mensajes en la propia lengua materna, o ¿qué es traducir? o ¿qué alcances tiene la interpretación? El traductor cuidadoso de su propio hacer, primero, investiga acerca del barroquismo y después glosa el verso barroco.
            La segmentación del verso mencionado a partir de los dos núcleos nominales que lo constituyen, permite poner por un lado media luna y por el otro las armas de su frente, con lo cual la descripción plástica de la media luna hace ver al lector: los cuernos, que a su  vez son las armas de la frente del toro, así, el rasgo distintivo del toro son los cuernos, que identifican la forma de media luna, pero no a la luna misma. Lo que aquí se resalta es el juego de referentes intratextuales y extratextuales, donde los primeros envían a los segundos, por lo que la tarea del intérprete es explicarse la relación entre unos y otros, y entender el cómo interactúan entre sí para originar nuevos significados en la lengua de origen y cómo traducirlos a la lengua de llegada.
            El conjunto de rasgos distintivos o semas que constituyen el lexema frecuentemente están alterados en su significado por las relaciones que guardan con otros lexemas del conjunto del cual forman parte (media luna>cuernos), a lo que se añade la presencia de afijos que nuevamente matizan el contenido léxico, por lo cual la traducción palabra por palabra suele fracasar, ya que el conjunto de semas que conforman un lexema, a la palabra de una lengua, difícilmente coinciden con otro conjunto sémico de otra palabra, por lo cual se afirma la no existencia de sinónimos perfectos aun en una misma lengua puesto que el significado se encuentra en las disimilitudes.
            Hay textos que al traducirse mejoran y otros empeoran, ¿por qué? El yo del traductor está presente en su trabajo, ya que es importante conocer en qué consiste el éxito o el fracaso de una traducción, puesto que la lógica acepta la explicación del verso anterior, pero no así una traducción poética, pues la reducción del verso a un referente externo solamente mostraría la incapacidad para llevar a cabo una buena paráfrasis versal.
            La traducción es una tarea muy difícil que desafía la inteligencia del intérprete y, por lo mismo, labor digna de realizarse, donde un buen traductor está consciente de lo que implica este quehacer y, por tanto, necesita tomar decisiones sabias.
Sergio Núñez Guzmán

Parabole versus parole

Parabole versus parole
Sergio Núñez Guzmán

Je veux remplir cette page . . . avec quoi? Je ne peux que couvrir la feuille avec de paroles. Elles sont ici. Nous pouvons les regarder, mais je suis desolé parce que je seulement vois les lettres attaches entre blancs. Ce sont le paroles. Oui! Mais où est le signifié? Nous ne pouvons pas voir le sens. Nous imaginons la signification avec la representation d’une image mental.
            Qu’est-que c’est la diction parole? Le lecteur peut raissonner que la parole est quiconque parole. C’est vrai . . . ? mais qu’est-que nous trouvons dans le dictionnaire? Le Petit Robert dit: Parole n.f. (1080; lat. pop. paraula, lat ecclés. Parabola –comparaison. V. parabole 1).
            Il y a la possibilité de refléchir que parábola devint parole et ainsi la premiére signification est comparaison. Pourquoi? Parce que les paroles sont la comparaison avec la référence de la realité. Est-ce que nous pensons dans une chose et la reference de la realité est une autre? Est-ce que nous pouvons repondre cette question?
            Parábola est devenu parole. Le mot original a changé dans la forme et dans le signifié.
            Notre première rencontré avec le paroles est la forme, ici est parábola et apres, en francais, selon ce dictionnaire, paraula et finalment parole.
            Quelles sont les allotropies? Puisque notre langue maternele est la langue espagnol, nous avons la capacité de voir le variations dans le même mot.
            Parábola devient parábla parce que la voyelle –o- intertonique de paráb-o-le est perdu. Parábla a une permutatio de consonnes (méthathése) et ansi la consonne –r- prend le lieu de la consonne –l- et cette consonne accepte la place de la consonne –r-: parábola > pa-r-áb-l-a > pa-l-ab-r-a.
            Nous retournons dans le mot parábola. Nous venons de voir les modifications en espagnol de ce mot, ainsi parábola évolue en parabla, en francais, la consonne –b- du grupe de consonnes –bl- devient –u-, la consonne –b- se vocalise, c’est la raison pour paraula, finalment, le dipthongue –au- se rend en monophtongue –o- (tauro > toro) et alors parábola > parabla > paraula > parola > parole. La –a final, en latin, est une voyelle qui marque le genre, le numèro et le cas, c’est la –e- finale du francais: parole.
            La forme du mot parábola est développée en parole et aussi la signification de comparaison est issu, selon le Petit Robert 1,II Parole (deb. XII e): expresion verbale de la pensé.
            Nous avons la capacité de penser que le paroles sont le visions, des apparitions, de rêves, des illusions, des images conceptuelles dans notre tête et dans un mot: le fantôme de la reference de la realité que nous attrapons avec les paroles.
            Où sont les fantômes? Dehors nous ou dedans nous? Où est la realité?
            J’ai rempli la page. Vous l’avez lue. Soyons heureux. Le mystère des paroles est dehors et nous sommes dedans. De quoi? De la realité. Quelle realité? Les paroles, les paroles, les . . .
            Sergio Núñez Guzmán
            Lógos, érgon

Lirica caballeresca

James Simmons   (b. 1933)

Cavalier Lyric                                    Lírica caballeresca
                                                           Traducción: Sergio Núñez Guzmán

I sometimes sleep with other girls     Algunas veces duermo con otras jovencitas
in boudoir or cheap joint,                   en su gineceo o en un hotel barato,
with energy and tenderness               con energía y ternura
trying not to disappoint.                      intentando no desilusionar.
 So do not think of helpful whores     En tanto no pienses en las putas serviciales
as aberrational blots;                          como manchas aberrantes.
 I could not love you half so well       No pude medio amarte mejor
without my practice shots.                 sin mis disparos de práctica.

Una lectura a Lírica caballeresca
Sergio Núñez Guzmán

Solamente las amantes y el soldado surgen entregados a su hacer sexual, pero. . . estas líneas dicen mucho más. El militar se entrega y se abandona a su presente en que intensifica sus hechos en la locura de su existencia, únicamente le importa su aquí y ahora, porque el ayer ya desapareció, y presiente que el mañana también se desvanecerá como el ayer. El grito de desesperanza está en el ansia de vivir, en el hartazgo del placer nunca satisfecho y brota el vacío existencial donde el lector ironiza y al hacerlo lo vive y relee el texto una y otra vez, ¿por qué? La respuesta se vuelve virtual como lo es esta escritura.

Homme versus on

Homme versus on
Sergio Núñez Guzmán

On a su que les paroles latines changent. La question est comment elles font les modifications, comme homo, inis devient homme et après on.
            D’abord, quand on cherche le mot on, nous pensons immediatement sur un pronom de la troisième personne du singulier, mais où est la signification? Pas il, pas elle, c’est on, on, ou n’est pas?
            Le pronom est le vocable qui va au lieu du nom. Le sens est à autre place. Est-ce que cette diction n’a pas de signification?
            Quand nous vérifions ce vocable dans le dictionnaire (Petit Robert 1), nous trouvons la definition suivante: “On pron. indéf. (XIIe; om, 842; du nomin. lat., homo. V Homme). HOMME n.m. (Omne, 980; lat., homo, inis. V. on).”
            Il faut commencer par la langue latine qui donne l’origine aux langues romaniques. Le mot apparu dans le dictionnaire latin est homo, inis. Nous nous sommes demandés: qu’est-ce que c’est homo et après hóminis?
            Aux définition du Petit Robert nous découvrons onme, qui est la voix intermédiaire entre homo, inis et on. Les deux premiers homo, hóminis sont du latin classique. La troisième parole omne n’est pas du latin classique. Qu’est-ce que c’est? c’est la meme lexie, mais évolucioné. Comment c’est issué cette alternative?
            Il faut comprendre que la forme omne ne se dérive pas de homo ni de hóminis parce que homo n’a pas de –n-  et hóminis a un –n- mais ce –n- est intervocalique et il n’y a pas de –e- final, seulement dans hóminem. On commence par expliquer la forme hóminem.
            Le latin est une langue flexible puisque il exprime les accidents grammaticaux: le numero, le genre et le cas avec des terminaisons qui ont dans la même desinence. Un exemple:
Homo puellam amat.
Puellam hóminem amat.
On voit que la  fonction de noms ici employés est determinée, non pas par leur place dans la phrase francaise, mais par leur forme, c’est à dire par leur desinence.
Les formes que prend un nom, selon sa fonction, s’appellent des cas. L’ensemble de cas d’un nom constitue une déclinaison.
Le francais, pas toujours, prend le cas accusatif du latin pour évoluer ses dictions.
Il est possible d’observer les allotropies dans hóminem jusque on. Nous avons des recours pour justifier omne jusque on, parce que hóminem a perdu la –m final de la désinence –em comme en espagnol: hómine (hombre), après de hómine la voyelle intertonique postonique –i- a disparu et nous avons homne, ici, l’assimilation du grupe de consonnes nasales –mn- en –mm- (groupe géminé) est issu de homme.
Il y a un autre chemin pour hóminem en espagnol, puisque le groupe de consonnes nasales peut avoir un dissimilation: homne > homre. C’est ici la dissimilation du groupe de consonnes nasales –mn- dans mr- parce que ces consonnes –n- et –r- sont alvéolaires, mais la première nasale et la seconde orale et avec la épenthése de –b- hombre, c’est la raison d’évolution et du dissimilation.
En portugais nous trouvons homem (hombre), où la désinence latine –em reste. Nous ne nous expliquons que hom― comme l’assimilation complète du groupe hóminem > hó-mn-em >ho-m-em > homem, mais en italien du nominative latin homo > huomo avec la diphtongation du voyelle –o- tonique en –uo-.
En francais homne a une assimilation total du groupe -mn-  en –n- > on, avec un interrogation: oú est-ce que le nominative latin homo est? Mais, le sens d’on est homme. Hóminem > homine > homne > honne > honn > on. La h- a disparu totalement dans on. Ainsi, on a le sens d’homme, quiconque homme: moi, toi, lui / elle, nous, vous, eux / elles, et la culture francaise de different âges a seleccioné on comme pronom personnel de quelques personnes. Qui sont les personnes seleccionés et pour quoi?
Est-ce que nous cherchons la vérité dans le lexique où dans les faits? La vérité est dans la réalité du langage ou dans la réalité des faits? Nous utilisons la langue toute notre vie. Est-ce que nous savons où est la vérité de notre parole?
Sergio Núñez Guzmán
Lógos, érgon

Peace of mind

Peace of mind
Autor: James Allen

Essay by Sergio Núñez Guzmán


Peace of mind, what does that mean? Now a days, we need to think about peace, but in our own spiritual peace, because we don’t have any tranquility in ourselves, in our own mind, so the world in which we live is a terrific chaos, and we are conscious of the disorder outside us. We don’t have time to think about what is happening in ourselves, because the beginning of this chaos isn’t outside us but inside us. Who is us? The man, in singular, yes, I, myself, I live here and now, and what does this mean? It means that I can create peace in my mind, so my world is going to be in peace, yes, the man can be in peace with himself and with his world, and the beginning for peace is here in the mind of every man of good will. We can believe it or not, but, in any way, there is cause and effect. We can see the effects, but we don’t want to see the causes. Results are here and every man can be happy or unhappy, what do we want?
            I am a human being, I am not alone, I need to live in a society, I need the metro bus driver, without him I couldn’t be here. I need him, but he also needs me, because, as a translator, another man, I, translated the drivers’ manual. We need all the humans beings known and unknown. I need to understand the other ones. When every man understands this necessity, we will be able to be in peace, but we need to cease fussing and fuming and worrying and grieving, and remain poised, steadfast, and serene.
            When we are happy we give happiness to others, when I give a smile, the other one has the same kindness, and we don’t push each other in the metrobus. This poise of character is a lesson of culture, it is the flowering of life, the fruit of the soul. Can the man buy the smile of a beautiful woman when someone gives his seat to her? We don’t need money to be happy.
            Tempest-tossed souls, wherever you may be, under whatever conditions you may live, know this –in the ocean of life the isles of blessedness are smiling, and the sunny shore of your ideal awaits your coming. Keep your hand firmly upon the helm of thought. In the ship of your soul reclines the commanding master. He does but sleep; wake him.

México, D. F. a 14 de abril del 2011

Sergio Núñez Guzmán.

El referente social en EL LLANO EN LLAMAS

El referente social en El llano en llamas de Juan Rulfo (1)
Sergio Núñez Guzmán

Nos han dado la tierra es el primer subtítulo que aparece en el libro El llano en llamas de Juan Rulfo, de inmediato, surgen las interrogantes: ¿quién da? y ¿a quién se da? La tierra es lo que se da, pero ¿cuál tierra es la que se da? El hecho de dar desencadena los sucesos que se cuentan; sin embargo, ¿quién narra?, porque el que habla no es quien da.
         El lector toma conciencia del texto que lee y busca respuestas a las interrogantes que lo presionan a continuar la lectura.
         La línea de la expresión: Nos han dado la tierra presenta todas y cada una de las unidades, palabras (2) que conforman el significante, pues el significado está más allá de este significante, está en la relación establecida entre estos significantes; es decir, los enlaces establecidos hacen surgir nuevos contenidos que se matizan por el mensaje encerrado en el enunciado o ¿cuál es el referente del mensaje?, ¿dónde se puede encontrar?
         Nos han dado. . . a nosotros, a mí lector, al alter ego del autor, que somos los lectores, a la sociedad establecida entre el tú del autor y el yo del lector, es por lo que en esta línea se encuentra el donde y el cuando del nexo entre uno y otro. Por otro lado, quien habla es el narrador que dice: hemos venido caminando. . . vamos Faustino, Esteban y yo.” Este yo sintetiza al yo/autor, al yo/personaje y al yo/lector; este yo, que es el yo de la sociedad  mexicana.
         Rulfo convierte el monólogo del protagonista autor-personaje en el diálogo autor-lector, donde la comprensión del mensaje está en lo que quiso decir el autor y lo que llega a entender el lector, porque el referente está en el tiempo, es acrónico, y cada sociedad lo interpreta según su situación diacrónica, diatópica y diastrática.
         Dos deícticos, los pronombres nosotros en nos y ellos en el verbo auxiliar haber (han) se encuentran en la oración Nos han dado la tierra. La oposición entre ellos y nosotros se muestra cuando se hacen las sustituciones correspondientes: ellos son quienes dan la tierra a nosotros, por lo que la tierra es la parte nuclear del mensaje enviado. ¿Qué tierra es la que se da? No se da la tierra de ellos, de los caciques (terratenientes, Guadalupe Terreros). La tierra que se da es el comal acalorado, la que no sirve para nada, esa es la tierra para nosotros, los campesinos, es la tierra por la que luchan los campesinos de la revolución mexicana, es la tierra del reparto agrario totalmente injusto, pues la justicia es el grito desesperado del protagonista de la narración Diles que no me maten.
         El contenido profundo de los cuentos de Rulfo está en la lucha abierta o soterrada por la posesión de la tierra que, de una u otra manera, se expone en el primer párrafo del relato: Después de tantas horas de caminar sin encontrar ni una sombra de árbol, ni una semilla de árbol, ni una raíz de nada; así, ¿qué es la tierra para el campesino? Es el caminar por la vida con la única esperanza de llegar allá, a la tierra que . . . está allá arriba, aquí hay un contraste pleno con la tierra que está aquí abajo en el ahora de la trama en que vive la sociedad mexicana.
         Rulfo sabe jugar con el lenguaje con que atrapa al lector fascinado por este otro caminar textual desafiante de la inteligencia y de la imaginación encerrados en esta expresión donde se ocultan los contenidos buscados por el receptor interesado.
         En esta lectura es posible observar la soledad en que está el campesino, pues la tierra es la compañera inalcanzable. La tierra es la vida y es la muerte y, al mismo tiempo, es la negación de la vida y es la afirmación de la muerte. La vida es el campo cultivado y la muerte es el comal acalorado donde la vida no florece. Es el ir por este camino sin orillas. . . donde no se podría encontrar nada al otro lado, sí, nada de nada, sólo la búsqueda de la tierra de un arriba que nadie sabe dónde está, pues el delegado dice: el gobierno les da la tierra. Esperenos usted, señor delegado, y el campesino sigue esperando, esperando que. . . justicia, ¿cuál justicia? 

CATEDRAL limosn-iiita


CATEDRAL, LIMOSNA

Sergio Núñez Guzmán

Multitud de palabras griegas, primero, pasan al latín, después a las lenguas romances y al inglés; una de éstas ha sido kathédra (kata- + hédra), silla, asiento; de donde deriva la cathedral inglesa y la catedral española, pues en ella se encuentra la silla o asiento del obispo. El significado original de cátedra aparece en la expresión ex cathedra, literalmente, desde la silla, pero se especializó en significar desde la silla del maestro, es decir, con autoridad.

El sustantivo kathédra evoluciona su dental intervocálica, oclusiva sorda t en su correspondiente dental oclusiva, sonora d (las intervocálicas oclusivas sordas p,t,k pasan al español como b,d,g); y el grupo de consonantes dr latino pasa al español como d (Otro ejemplo puede ser quadraginta -cuadragésimo- cuarenta), por lo que kathédra da cadera; y así, en francés antiguo se pierde la dental intervocálica y se origina chaëre (la ka inicial latina pasa al francés como ch),  de donde se formó la chair del inglés y la variante chaise del francés moderno.

Apothéeka, almacén, pasa al latín apotheca y al español apoteca, junto con la variable popular: bodega, así de apotheca tenemos bodega. Se observa una correspondencia perfecta en el romanceamiento de las consonantes, pues todas son, en apotheca, intervocálicas simples, oclusivas, sordas; y al pasar al español siguen siendo intervocálicas simples, oclusivas, pero ahora sonoras; además, vemos el exacto intercambio entre las bilabiales p en b; las dentales t en d y las velares k en g. Es un ejemplo digno de recordarse el cambio de apoteca en bodega. La pérdida del sonido inicial (a) recibe el nombre de aféresis.



El derivado del verbo griego eleéoo, compadecerse, es eleeemosúnee, limosna; en los cambios que sufrió la posición del acento en este sustantivo está el juego del romanceamiento o su paso al latín eleemósyna, y de aquí, la elemósina o limósina italiana y la limosna española, donde la y(ü)psilón griega o la y latina se perdió por ser postónica o sea intermedia átona. Si la pérdida de un sonido inicial constituye la aféresis, en medio de palabra es una síncopa o una
elisión. De todos nosotros es conocido el apócope de ciento, cien; donde se pierden los sonidos finales del vocablo. En francés, eleemósyna dio aumône; al intentar explicar este término, encontramos que eleemósyna registra las variantes alemósyna y alemosína, esto aclara, entre otras cosas, la presencia de la a de aumône. Se encuentra, además, la doble pérdida de las vocales intermedias átonas, tanto protónica (antes de la sílaba tónica, acentuada), como de la postónica (después de la sílaba tónica, acentuada). Veamos: al(e)mós(i)na >(origina) almósna. El acento circunflejo de aumône explica la caída de la s, por lo que resta almôna; la l del grupo de consonantes lm se vocaliza en -u- (como en pulmonem, poumon). Ahora tenemos de almôna>aumôna. El género y número gramaticales se indican, en francés, con la desinencia -e, que sustituye a la -a final latina, con lo que se obtiene aumône. Y, en inglés, se encuentra alms, lo que parece increible.      

Sergio Núñez Guzmán.

APICULA- CULA(0)


APÍCULA Y ABEJA

Sergio Núñez Guzmán

Apícula y músculo son palabras que comparten el sufijo diminutivo latino -culus, a, um (culo/ano,chiquito/anillo); en cambio, el radical (raíz) de músculo se puede rastrear hasta el griego mys, myós, ratón. El español toma el sustantivo músculo del latín musculum, ratoncito (Imposible dejar de pensar en nuestros bíceps  mexicanos o conejos) y, el latín a su vez lo toma del griego mys, myós  y de ahí, mus, muris, porque la y (ypsilón) se convierte en u al pasar del griego al latín. Otra distinción está marcada por el llamado rotacismo, pues la s (sigma) del nominativo mus, en el genitivo se convierte en r por situarse entre vocales: muris.

La diferencia entre apícula y abeja es mucha; sin embargo, abeja es el derivado directo de apícula, es decir, el lector ve en abeja un sustantivo normal del español y difícilmente lo pensaría como el diminutivo: abejita; pero, aquí, el término abejita es el diminutivo de otro diminutivo, porque la tendencia popular de construir diminutivos de diminutivos ha sido una característica del lenguaje popular o, en nuestro caso, del latín vulgar o hablado.

El español evoluciona los sustantivos latinos a partir del caso acusativo, tanto singular como plural, y el resultado es apículam y apículas, evolución que se conoce como romanceamiento.


La m final de apículam desaparece, puesto que toda m final se pierde al pasar al español a excepción de los monosílabos que la modifican en n (cum>con), así tenemos de apículam > apícula. El siguiente paso es la sonorización de las consonantes simples, oclusivas sordas en posición intervocálica, lo que se reduce a recordar apotheca > bodega. Las consonantes sordas, simples e intervocálicas se modifican en sus correspondientes sonoras: labial en labial: p>b; dental en dental: t>d; velar en velar: k>g. Y así, apícula > abígula. La evolución (romanceamiento) indica que la i tónica se abre en e: abígula > abégula, mientras que las vocales protónicas y postónicas intermedias (intertónicas) se pierden, puesto que no desempeñan ningún trabajo o función dentro de la unidad, y al no ser iniciales, por lo general no encierran a la raíz; la carencia del acento las convierte en inestables, y al no ser finales no llevan la carga semántica de los llamados accidentes gramaticales, razones todas por las que estas vocales intertónicas desaparecen;  por tanto, abégula > abégla. El siguiente paso en el romanceamiento es la vocalización de las consonantes velares agrupadas ya sea k o g en i, que es la palatal cerrada o yod: abégla > abéyla (abéila), paso que debe resaltarse en la evolución, ya que origina la yod, fenómeno fonético  fundamental para la explicación del romanceamiento del latín a las diferentes lenguas romances o neolatinas. En abéila se encuentra la i del diptongo, la i semivocal que cierra la sílaba y que es la yod con sus dos funciones: cerrar a la vocal inmediata y palatalizar a la consonante inmediata. De abéyla se encuentra en francés abeille (abeja), ejemplo que nos permite ver con gran claridad, de manera simultánea, la permanencia de la vocal e que se mantiene cerrada, puesto que no se diptonga, y la vocalización en palatal de la consonante g en yod: abégle > abéyle (abéile). La e tónica tiende a diptongarse en español: lépore > liebre. En abeille, la e no diptonga porque la yod lo impide, cierra a la vocal y, esta misma yod palataliza la consonante inmediata, es decir, la l pasa a ll:  abéyle > abeille. En español, la yod, una vez que hace su trabajo, desaparece, y de esta manera se obtiene de abéilla > abélla. Finalmente, el español evoluciona la palatal ll en j, quedando: abélla > abeja.

Hay una gran distancia entre apícula y abeja; empero, al pensar en apicultura (cultivo de las abejas) se encuentra, por medio del significado, el eslabón que asocia una palabra con otra. El enlace parece perderse en el sufijo -culus, a, um, que por sus sonidos no aparenta guardar relación alguna con el sufijo -ejo, a,  pero que, como se ha visto, sí existe un íntimo parentesco entre ellos, ya que el segundo es resultado del primero.



Observe y reconozca los siguientes sustantivos griegos: mys, myós, ratón, músculo; sufijo -oma, tumor; álgos, dolor; asthenées, débil; cytos, célula; máchee, lucha; bátrajos, rana; pterón, ala; myoo, cerrar; oús, ootós, oreja; óops, oopós, ojo; píthecos, mono.
1. Mioma es               (     ) mono ratón.     
2. Miositis es              (     ) célula muscular.
3. Mialgia es               (     ) ratón de manos aladas.
4. Miastenia es           (     ) la lucha de ranas y ratones.
5. Miopiteco es          (     ) tumor muscular.
6. Miocito es              (     ) cerrazón del ojo.
7. Batracomiomaquía (     ) oreja de ratón.
8. mióptero es            (     ) debilitación de los músculos.
9. miopía es                (     ) inflamación de los músculos.
10. miosota es            (     ) dolor muscular.
El diccionario registra un mayor número de derivados. ¿Cuántos más se pueden añadir?
¿Qué significará mióxidos y miótico?                                 
Sergio Núñez Guzmán        

domingo, 18 de diciembre de 2011

Una lectura a Aquellos domingos invernales

Una lectura a Aquellos domingos invernales
Autor: Sergio Núñez Guzmán

La naturaleza invernal está presente en Aquellos domingos invernales, donde el frío natural es la frialdad del desamor humano que no quiere ver, saber del amor con que el padre se sacrifica por el hijo.
            El invierno se muestra con todas sus asperezas, y es el hombre que se enfrenta a las inclemencias del tiempo, que  sufre, que recibe las marcas frías en sus manos, en su cuerpo por las labores desempeñadas, y que van mucho más allá de un deber por cumplir. Hay en este hombre una fuerza dada por el espíritu que desborda lo corporal. El texto cautiva al lector que pregunta ¿quién es este hombre? Y el ser humano incapaz de ver su destino parece no comprender de dónde surge esta posibilidad de amar al otro y en él, al alter ego encerrado en uno mismo. Hay fuego que arde, una llama que podemos convertir en un amor trasformador del egoísmo humano, flama eterna, el entendimiento del padre con el hijo. El amor humano es la relación espiritual que une los ideales del hombre como el amor del padre por el hijo.
            Y nosotros, ¿qué sabemos del amor sin adornos?

En mi biblioteca, camino entre los libros y tomo alguno escondido entre los otros, lo abro, y comienzo a leer “También los domingos mi padre se levantaba temprano” (Sundays too my father got up early), y pienso en mi padre biológico que me engendró y que se sacrificó por mí, y veo la bendición del Padre Eterno, que me permite leer lo que estoy leyendo, pues no es la casualidad la que puso en mis manos el primer renglón de “Aquellos domingos invernales” (Those Winter Sundays). Mi corazón palpita de alegría cuando descubro que la realidad vivida no es metáfora, pues sólo el Señor designó al padre que tuve, y es el Padre Eterno, quien me ha colocado en este camino que piso, que me infunde amor por mis hijos, por la vida que llevo, y es aquí, donde está la maravillosa presencia del Señor que nos ama “sin adornos”.

Un día más, un día menos

Un día más, un día menos          
Autor: Sergio Núñez Guzmán
¿Por qué estoy aquí?
Estoy sentado frente a esta hoja de papel imaginaria: ¿cómo llenarla?, ¿cómo responder a esta inquietud que me trajo aquí, frente a esta maquinita que me traslada a otro espacio, a otro mundo?
Hay que poner el pensamiento en lo que debo hacer para poder ser, porque lo que quiero ser está encerrado en mi pensamiento que se expresa en palabras graficadas por este aparato, que no puedo gobernar, y que parece robar mi identidad.
Navego a diferentes mundos del más allá. Sí, noticias instantáneas de Europa, de Oceanía y del aquí. ¿Dónde estoy? Aquí, no, allá, en el país de sueños por realizar donde todo se mueve digitalmente. Y mi alter ego ordena: digitalízate. Sueño, sí, sueñas. ¿Dónde está la realidad? ¿Cuál? ¿La de tus palabras o la de tu vida? ¿Acaso tu vida no son tus palabras?
Mi mundo era un mundo de comunicación entre humanos. Y, ahora, se observa que la comunicación es inhumana por digitalizada, y. mi alter ego está en proceso de digitalizarse, de convertirse en inhumano. ¿Por qué?
Vives en el aquí y ahora de un mundo digitalizado, donde el dominio de saberes que se proyectan al futuro te permitirá el control computarizado, que ya es el mañana, en donde somos, aunque no se quiera, actores en los campos de batallas digitales, y es ahí, donde está el futuro del día siguiente. El mañana que ya es el hoy, en el que no serás, eres identificado por 10 o 12 dígitos y sin este número no existes. Vivo, soy de  carne y hueso, pero no existo porque no tengo un dígito de identificación. Esto no es humano, es inhumano.
El hombre se revela ante esta necesidad de hacer para ser, lo que enloquece los sentidos, ver lo que ya pasó, predecir lo que se verá y lo que se oirá, y en este instante, ¿cuál?, el que ya se fue o el  que viene. La modernidad es el mundo de un segundo televisivo en donde la violencia viva del presente del allá está en el aquí y ahora de la t.v. ¿A quién le importa ver la muerte en vivo y en directo de otros seres humanos? Es el allá, no es el aquí, pero nooo. ¡Es inhumano! Somos la unidad del conjunto humano. ¿Quién lo quiere entender?
¿Qué es la vida? La vida es la lucha diaria por conseguir el alimento, junto con la multitud de seres incognitos y digitalizados que, como tú, reciben el pago de su salario empequeñecido por la inflación, en una cuenta bancaria y que cobras previa firma de recibos incomprensibles con uno o dos dígitos que remiten a conceptos en los que se espuman los dineros. ¿Explicaciones? Lea bien su “baucher”. ¿Qué es eso? El que sigue, sí, el siguiente, pero. . . 
Mi mente descansa al contemplar la belleza de un jardín, de los árboles en plenitud, y ver las sonrisas de los niños que van a la escuela guiados por su mamá. Sí, hay muchísimas cosas en el mundo que no necesitan digitalizarse para contemplar la hermosura de la vida.