domingo, 2 de octubre de 2011

Emisor, mensaje, receptor en El orden del discurso” de Michel Foucault

Emisor, mensaje, receptor en El orden del discurso” de Michel Foucault
Sergio Núñez Guzmán

Las interrogaciones que el lector suele hacer al texto leído son: ¿qué dice?, de qué se trata?, pero en El orden del discurso de Foucault la pregunta se convierte en polifacética pues para mantener el diálogo con el texto, el lector necesita responder simultáneamente a diversas demandas: ¿cuál es el mensaje?, ¿quién es el emisor?, ¿quién es el receptor?
            En la vorágine de la lectura del texto de Foucault, se encuentra que el mensaje es el discurso y también, al mismo tiempo, es el emisor y el receptor de sí mismo, o dicho de otra manera, Foucault, homo sapiens, es el discurso hecho mensaje que se emite y se capta al mismo tiempo, pues el discurso de Foucault es la palabra universal, es el hombre que habla al hombre con su propio lógos.
            El siguiente párrafo está tomado de las páginas 12 y 13 del opúsculo citado.
            El deseo dice: “No querría tener que entrar en este orden azaroso del discurso; no querría tener relación con cuanto hay en él de tajante y decisivo; querría  que me rodeara como una transparencia apacible, profunda, indefinidamente abierta, en la que otros respondieran a mi espera, y de la que brotaran verdades, una a una; yo no tendría más que dejarme arrastrar, en él y por él, como algo abandonado, flotante y dichoso”.
            El deseo dice: “No querría tener que entrar. . .”, el deseo es el que dice, pero el deseo de ¿quién? Del yo autor, emisor, protagonista que dice no querría entrar en el orden del discurso, no querría tener relación con cuanto hay en él de tajante y decisivo, y el siguiente querría es la aceptación de ¿quién?, del emisor o del receptor, o de ambos, puesto que acepto que me rodeara como una trasparencia apacible, profunda, indefinidamente abierta. . . El discurso, el lógos me rodea a mí. A mí, yo, lector receptor del discurso. El yo emisor autor protagonista se desplaza al alter ego receptor lector protagonista que soy yo, el hombre.
            ¿Cuál es el mensaje?, ¿dónde está? El mensaje está en la transparencia de otros discursos indefinidamente abiertos a las respuestas que están ahí, ocultas: ¿en dónde?, en el yo discursivo que se abandona y solamente flota dichoso, escondido en el follaje de sus palabras.
Sergio Núñez Guzmán

El mouse bibliotecario

El mouse bibliotecario
Sergio Núñez Guzmán
Estás en tu biblioteca, el refugio que ahuyenta la tristeza de tu soledad. ¿Dónde están tus ratoncitos? ¿Dónde están tus amistades? No están. Los libros son la familia que no te abandona, son tus amigos, son tu compañía. Retirarse de la computadora y caminar entre los libros, tomar alguno y empezar a leerlo: ¡qué sorpresa!, ¿por qué está abandonado?, ¿de qué te habla?, y. . . aparece la reflexión y la escritura que la compu guarda celosa sin los horrores de faltas ortográficas pero con muchos pecados sintácticos. Los archivos gritan: déjanos salir y el silencio del ratoncito guarda las llaves de las celdas, pero si permanecemos enclaustrados, no seremos conocidos. Busca para que encuentres. ¿Qué?, ¿Qué? Aquí nada, allá ¿quién sabe? Álere flammam. Sí, sí, alimenta la flama, pero. . . ¿cuál llama?, la de tu esperanza. No quemes junto con el mouse, tus libros, tus sueños. Álere flammam.
         Eres solamente sentimiento, ¿por qué no reaccionas con inteligencia?, pues estás donde quiere el mouse: aquí, en la biblioteca de libros escaneados por el fuego enemigo, no te preguntes para qué, produce, escribe tus reflexiones acerca de los libros que son vitales para ti, y el porvenir tendrá las respuestas para esos qués. El destino que te  toca vivir es este: post, post, post, sí, después de este presente que ya pasó con velocidad no de maquinita de teclazos sino de laptop, esa que no puedes aprender a manipular por falta de ratón,  pero logro introducir mis pensamientos y mi voluntad en ella. ¿Qué estás diciendo? ¿Te peleas con la lap, lap. . .? No eres post, eres anti. No estoy, soy el ahora aunque no sé, si soy de aquí. No juegues. ¿Por qué no? Sólo juegas con las palabras del roedor. No, lleno la página. Palabras huecas. ¿Vacías? No, pues adquieren multitud de sentidos en la sintaxis de la vida. ¿Qué dices? Las relaciones con los otros miembros de la comunidad son los constituyentes que determinan nuestro ser y nuestro estar, siempre y cuando seamos capaces de establecer la interlocución con el otro. ¿Cómo? Con las palabras que no quieres escuchar. ¿Quién no oye? El otro o tú.

A Lucasta (A la casta Lucy)

Richard Lovelace   (1618-1658)

To Lucasta                                         A Lucasta   (A la casta Lucy)
On going to the wars                          Al ir a las guerras
                                                           Traducción: Sergio Núñez Guzmán

Tell me not, Sweet, I am unkind        Querida mía, no me digas que soy poco amable
That from the nunnery                       Que del convento de monjas
Of thy chaste breast and quiet mind,            De tu casto pecho y mente tranquila
To war and arms I fly.                                   A la Guerra y a las armas vuelo.

True, a new mistress now i chase,    La verdad, ahora, persigo una amante nueva,
The first foe in the field;                     La primera enemiga en el campo,
And with a stronger faith embrace    Y con una fe más fuerte abrazo
A sword, a horse, a shield.                 Una espada, un caballo, un escudo.

Yet this inconstancy is such              Aún esta inconstancia es tal
As you too shall adore;                      Como tú idolatras,
I could not love thee, Dear, so much,   Amada mía, no te puedo amar tanto
Loved I not Honor more.                   Como no amé más el honor.

Una lectura a Al ir a las guerras
Sergio Núñez Guzmán

El lector pregunta ¿Cuáles guerras?, en el campo de batalla o con la casta Lucy. En esta lógica picaresca, el ingenio del lector se desata, y deja volar el ensueño que corre pronto por los senderos propios de experiencias pretéritas o ¿qué pensar? El emisor atrapa al receptor con palabras que encierran su contenido pragmático más allá del texto. Es aquí donde la imaginación del lector se escabulle en el propio inconsciente y sólo el discernimiento y los oídos castos imponen silencio.

La palabra ventana un muro la cierra

Paul Eluard
Poésie ininterrompue
Le mot fenêtre un mur le bouche

Una lectura al texto Le mot fenêtre un mur le bouche
Sergio Núñez Guzmán

Le mot fenêtre un mur le bouche
La palabra ventana un muro la cierra

Este verso de Paul Eluard está constituido por siete unidades léxicas enlazadas por los vínculos de género, número, persona, tiempo, aspecto que las coordinan, es lo que da origen a la solidaridad entre el significante y el significado, y a la unidad del conjunto.
            La claridad semántica de cada palabra permite el acercamiento del lector al texto, que de inmediato lo atrapa, pues ¿de qué se habla? Claro, las palabras hablan; sin embargo, ¿qué dicen?
            La expresión: La palabra ventana, sujeto de la línea versal, tiene como su referente a la frase misma, pues la palabra es la ventana a través de la cual vemos el mundo y éste, convertido en el vecino, es el interlocutor del diálogo entre el allá y el aquí. Pero, el muro cierra la ventana que es la palabra. ¿Acaso se impide el diálogo? No, hay una invitación abierta al descubrimiento del otro yo, de la palabra que nos hace vivir, porque nos permite la comunicación al develar el significado enclaustrado en el sintagma del conjunto graficado; ya que, si la palabra ventana es la comunicación con el alter ego, el muro que la cierra es el no saber, la pared que se coloca por la incapacidad de indagar más allá de las formas léxicas, de horadar la ignorancia para abrir la comunicación con el compañero, solamente la palabra permite la realización del pensar en la comprensión del contexto humano, y así, poder ser, pues por la palabra hacemos y somos lo que somos.
¿Acaso bouche no significa palabra? ¿Cómo responder a esta interrogante? Cuando sólo cerramos la boca ante las injusticias de la sociedad.

Pagar, paz

Pagar, paz                                         Sergio Núñez Guzmán
El lector se sorprende cuando descubre que el verbo pagar se deriva del sustantivo paz, pues la similitud aparece en el significado, ya que pagar es hacer la paz, pero la disimilitud se manifiesta en las formas.
            La cuestión se resuelve parcialmente con un análisis sincrónico de las palabras, aunque tarde o temprano se recurrirá al estudio diacrónico de la lengua.
            El verbo pagar frente a pago muestra, por un lado, la raíz pag-, y por el otro, el sufijo –ar propio de la primera conjugación del español. El sustantivo paz, en cambio, contiene una raíz que solamente se devela en el plural paces, donde pac- es la raíz y la desinencia –es marca el número plural. Las formas  de las raíces pag- y pac- se oponen tanto por su fonología como por su semántica: pagar / paces.
            La oposición de las raíces pac-es / pag-ar señala la transformación diacrónica de la consonante intervocálica velar sordac- a la consonante intervocálica velar sonora –g- (cf. lat. boca > boga, lat. acre > agrio, lat. manica > manga).
            Comprobar lo que se escribe, requiere del indispensable viaje al Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), donde pagar aparece como la evolución de pacare (-c- > -g-), y éste a su vez deriva de pax, pacis, paz.
            La verificación diacrónica del latín al español manifiesta la relación semántica, puesto que el sentido del verbo latino pacare es pacificar, por lo que pagar es hacer la paz.
            Las raíces o mejor los étimos latinos se encuentran en altos porcentajes en las lenguas romances y aún en inglés, por lo que aprehenderlos es reconocerlos en estas lenguas y en otras.
            El étimo latino se enmascara al evolucionar, al recubrirse con añadidos, morfemas colocados antes (prefijos), en (infijos) o después (sufijos) de él, o al formar compuestos.
            Pax, pacis, pacem > esp. paz, fr. paix, it. pace, port. paz, ing. peace.
            Pacare > esp. pagar, fr. Payer, it. pagare, port. pagar, ing. pay.
            Pactum > esp. pacto, fr. Pacte, it. patto, port. pacto, ing. Pact.
            Ad pacem > esp. apacible (-ble < bilis, posibilidad pasiva), fr. paisible, ing. appease.
            Ad pacificare > esp. apaciguar, fr. apaiser, port. apaziguar, ing. (to) appease.
            Pacificare > esp. pacificar, fr. Pacifier, it. pacificare, port. pacificar, ing. Pacify.

Sergio Núñez Guzmán.

Noche de bodas

Nuit de noces                       Noche de bodas
Yucef Sebti, 1971                Traducción
 (Anthologie de la nouvelle Sergio Núñez Guzmán
poésie algérienne)

Il a mis la clef                        Puso la llave
dans la serrure                     en la cerradura
il a frappé                              golpeó
avec violence                       con violencia
il a poussé la porte               empujó la puerta
avec violence                       con violencia
il est antré                             entró
il a marché                                      caminó
il a soulevé le voile               levantó el velo
il m’a relevé la tête               me alzó la cabeza
il m’a ricarné au nez             se rió en mi nariz
il m’a déshabillée                 me desvistió
il s’est déshabillé                           se desnudó
il ne m’a rien dit                    no me dijo nada
il a cassé un miroir               rompió un espejo
il a tout fait                             hizo todo
il a très vite fait                      muy rápido hizo
il est sortí                               se salió
il avait bu                               había bebido
et moi, j’ai pris                       y yo, tomé
les draps entre mes dents  la sábanas entre mis dientes
et je me suis évanoui           y me desmayé

Una lectura al texto Noche de bodas
Sergio Núñez Guzmán

Este poemita en el título: Noche de bodas, lleva, en sí, la idea de amor con todo el significado encerrado en esa noche de entrega mutua del hombre y de la mujer. Pero. . . aquí, no hay entrega y solamente el silencio de la soledad aparece en ella, y él. . . actúa, habla con su hacer, grita con su violencia, pues ¿qué es ella para él?
Los objetos en su quietud son la representación de la paz y tranquilidad de la mujer y de su hogar, y, es el hombre quien compra una cosa más, a la mujer, a la que destruye como el espejo en el que él mismo se mira.
El lector atónito imagina la escena e identifica el dolor y la amargura de un ser humano incapaz de oponer resistencia a la maldad del hombre, a la perversidad identificada en las prácticas humanas del poder. Y el lector. . . alza su voz desde el silencio gráfico de su pensar y dice al mundo: nacimos del seno de una mujer. Y. . . guarda silencio.

La palabra se rebela.

La palabra se rebela.
Si no la cuidas se escapa,
porque tiene su querencia.
                        Pedro Garfias

Ensayo: Sergio Núñez Guzman

La oposición recuerdo/olvido está presente en estas tres líneas. El recuerdo de todas y cada una de las palabras está en el significado que el lector identifica, pero. . . ¿cuál es el sentido del mensaje encerrado en el conjunto situado entre puntos? La curiosidad del lector no permite el olvido, ya que la significación está aquí, en estos  vocablos, o, acaso está fuera, no, la comunicación se establece desde el interior del mensaje al exterior constituido por la lectura de los receptores, y es en esta relación mensaje emisor/receptor lectura, donde el lector queda atrapado, pues al intentar responder las interrogantes planteadas por los contenidos textuales acepta la interlocución con el texto, con el autor desconocido, pues este envía el mensaje cifrado con sus propios contextos socioculturales, que el lector, como receptor, descifra a su vez con sus propios contextos socioculturales que naturalmente difieren de los del emisor.
            La palabras aprisionan al lector, y, éste quiere hacerlas suyas, son su querencia, pero ¿cómo?, jugando con ellas. Y “La palabra se rebela”. . . “se escapa”, ¿por qué?, porque se oculta tras el velo (re-velar/re-belar) del texto, es decir el sentido está en la totalidad textual.
            La palabra muestra su querencia, se rebela porque no la cuidamos y se escapa. Pero no, el lector al intentar comprender los contenidos descubre otras posibilidades de lectura, que lo conducen a rastrear otras visiones del mundo en culturas ajenas a su aquí y ahora. La sorpresa está en la hoja de papel, en no poder olvidar estos renglones.

Parabole versus parole

Parabole versus parole
Sergio Núñez Guzmán

Je veux remplir cette page . . . avec quoi? Je ne peux que couvrir la feuille avec de paroles. Elles sont ici. Nous pouvons les regarder, mais je suis desolé parce que je seulement vois les lettres attaches entre blancs. Ce sont le paroles. Oui! Mais où est le signifié? Nous ne pouvons pas voir le sens. Nous imaginons la signification avec la representation d’une image mental.
            Qu’est-que c’est la diction parole? Le lecteur peut raissonner que la parole est quiconque parole. C’est vrai . . . ? mais qu’est-que nous trouvons dans le dictionnaire? Le Petit Robert dit: Parole n.f. (1080; lat. pop. paraula, lat ecclés. Parabola –comparaison. V. parabole 1).
            Il y a la possibilité de refléchir que parábola devint parole et ainsi la premiére signification est comparaison. Pourquoi? Parce que les paroles sont la comparaison avec la référence de la realité. Est-ce que nous pensons dans une chose et la reference de la realité est une autre? Est-ce que nous pouvons repondre cette question?
            Parábola est devenu parole. Le mot original a changé dans la forme et dans le signifié.
            Notre première rencontré avec le paroles est la forme, ici est parábola et apres, en francais, selon ce dictionnaire, paraula et finalment parole.
            Quelles sont les allotropies? Puisque notre langue maternele est la langue espagnol, nous avons la capacité de voir le variations dans le même mot.
            Parábola devient parábla parce que la voyelle –o- intertonique de paráb-o-le est perdu. Parábla a une permutatio de consonnes (méthathése) et ansi la consonne –r- prend le lieu de la consonne –l- et cette consonne accepte la place de la consonne –r-: parábola > pa-r-áb-l-a > pa-l-ab-r-a.
            Nous retournons dans le mot parábola. Nous venons de voir les modifications en espagnol de ce mot, ainsi parábola évolue en parabla, en francais, la consonne –b- du grupe de consonnes –bl- devient –u-, la consonne –b- se vocalise, c’est la raison pour paraula, finalment, le dipthongue –au- se rend en monophtongue –o- (tauro > toro) et alors parábola > parabla > paraula > parola > parole. La –a final, en latin, est une voyelle qui marque le genre, le numèro et le cas, c’est la –e- finale du francais: parole.
            La forme du mot parábola est développée en parole et aussi la signification de comparaison est issu, selon le Petit Robert 1,II Parole (deb. XII e): expresion verbale de la pensé.
            Nous avons la capacité de penser que le paroles sont le visions, des apparitions, de rêves, des illusions, des images conceptuelles dans notre tête et dans un mot: le fantôme de la reference de la realité que nous attrapons avec les paroles.
            Où sont les fantômes? Dehors nous ou dedans nous? Où est la realité?
            J’ai rempli la page. Vous l’avez lue. Soyons heureux. Le mystère des paroles est dehors et nous sommes dedans. De quoi? De la realité. Quelle realité? Les paroles, les paroles, les . . .
            Sergio Núñez Guzmán
           

El referente social en El llano en llamas de Juan Rulfo (1)

El referente social en El llano en llamas de Juan Rulfo (1)
Sergio Núñez Guzmán

Nos han dado la tierra es el primer subtítulo que aparece en el libro El llano en llamas de Juan Rulfo, de inmediato, surgen las interrogantes: ¿quién da? y ¿a quién se da? La tierra es lo que se da, pero ¿cuál tierra es la que se da? El hecho de dar desencadena los sucesos que se cuentan; sin embargo, ¿quién narra?, porque el que habla no es quien da.
         El lector toma conciencia del texto que lee y busca respuestas a las interrogantes que lo presionan a continuar la lectura.
         La línea de la expresión: Nos han dado la tierra presenta todas y cada una de las unidades, palabras (2) que conforman el significante, pues el significado está más allá de este significante, está en la relación establecida entre estos significantes; es decir, los enlaces establecidos hacen surgir nuevos contenidos que se matizan por el mensaje encerrado en el enunciado o ¿cuál es el referente del mensaje?, ¿dónde se puede encontrar?
         Nos han dado. . . a nosotros, a mí lector, al alter ego del autor, que somos los lectores, a la sociedad establecida entre el tú del autor y el yo del lector, es por lo que en esta línea se encuentra el donde y el cuando del nexo entre uno y otro. Por otro lado, quien habla es el narrador que dice: hemos venido caminando. . . vamos Faustino, Esteban y yo.” Este yo sintetiza al yo/autor, al yo/personaje y al yo/lector; este yo, que es el yo de la sociedad  mexicana.
         Rulfo convierte el monólogo del protagonista autor-personaje en el diálogo autor-lector, donde la comprensión del mensaje está en lo que quiso decir el autor y lo que llega a entender el lector, porque el referente está en el tiempo, es acrónico, y cada sociedad lo interpreta según su situación diacrónica, diatópica y diastrática.
         Dos deícticos, los pronombres nosotros en nos y ellos en el verbo auxiliar haber (han) se encuentran en la oración Nos han dado la tierra. La oposición entre ellos y nosotros se muestra cuando se hacen las sustituciones correspondientes: ellos son quienes dan la tierra a nosotros, por lo que la tierra es la parte nuclear del mensaje enviado. ¿Qué tierra es la que se da? No se da la tierra de ellos, de los caciques (terratenientes, Guadalupe Terreros). La tierra que se da es el comal acalorado, la que no sirve para nada, esa es la tierra para nosotros, los campesinos, es la tierra por la que luchan los campesinos de la revolución mexicana, es la tierra del reparto agrario totalmente injusto, pues la justicia es el grito desesperado del protagonista de la narración Diles que no me maten.
         El contenido profundo de los cuentos de Rulfo está en la lucha abierta o soterrada por la posesión de la tierra que, de una u otra manera, se expone en el primer párrafo del relato: Después de tantas horas de caminar sin encontrar ni una sombra de árbol, ni una semilla de árbol, ni una raíz de nada; así, ¿qué es la tierra para el campesino? Es el caminar por la vida con la única esperanza de llegar allá, a la tierra que . . . está allá arriba, aquí hay un contraste pleno con la tierra que está aquí abajo en el ahora de la trama en que vive la sociedad mexicana.
         Rulfo sabe jugar con el lenguaje con que atrapa al lector fascinado por este otro caminar textual desafiante de la inteligencia y de la imaginación encerrados en esta expresión donde se ocultan los contenidos buscados por el receptor interesado.
         En esta lectura es posible observar la soledad en que está el campesino, pues la tierra es la compañera inalcanzable. La tierra es la vida y es la muerte y, al mismo tiempo, es la negación de la vida y es la afirmación de la muerte. La vida es el campo cultivado y la muerte es el comal acalorado donde la vida no florece. Es el ir por este camino sin orillas. . . donde no se podría encontrar nada al otro lado, sí, nada de nada, sólo la búsqueda de la tierra de un arriba que nadie sabe dónde está, pues el delegado dice: el gobierno les da la tierra. Esperenos usted, señor delegado, y el campesino sigue esperando, esperando que. . . justicia, ¿cuál justicia? 

Toque de queda

Paul Éluard
Couvre-feu                                                  Toque de queda
                                                                       Traducción: Sergio Nuñez Guzmán

Que voulez-vous la porte était gardée               Que quiere usted, la puerta estaba vigilada
Que voulez-vous nous étions enfermés             Que quiere usted, estábamos encerrados        
Que voulez-vous la rue était barrée                   Que quiere usted, la calle estaba interceptada
Que voulez-vous la ville était matée                  Que quiere usted, la ciudad estaba desaliñada
Que voulez-vous elle était affamée                   Que quiere usted, estaba hambrienta
Que voulez-vous nous étions désarmés                        Que quiere usted, estábamos desarmados
Que voulez-vous la nuit était tombée                 Que quiere usted, la noche había caído
Que voulez-vous nous nous sommes aimés      Que quiere usted, nos amamos mutuamente

Poésie et vérité, 1942                                       Poesía y verdad.    1942

Una lectura a Toque de queda
Sergio Núñez Guzmán

El “Toque de queda” marca el principio del poema de Paul Éluard, y al mismo tiempo es un indicio de la Segunda Guerra Mundial en la que Éluard tomó parte. Las últimas palabras de los versos son “nos amamos mutuamente”, las que muestran el amor entre dos seres humanos, pero “que quiere usted” es el medio jugoso del contenido, porque las formas, las palabras son denotativas ya que se identifican con sus referentes; sin embargo, el sentido dado por la connotación se enclaustra en el todo y ese “que quiere usted” es una llave para escabullirse a una lectura más comprensible, pues, acaso es una disculpa, así sucedió, “ya ni modo”, pero, ¿qué fue lo que pasó? “La puerta estaba vigilada” ¿por quién? Por un enemigo que se diluye en un “nosotros” (estábamos) y otros. Los correferentes están en los deícticos, lo humano se encuentra en lo inhumano de la calle y de la ciudad, ¿por qué?, ¿quién estaba hambrienta? Ella, la ciudad, pero al caer la noche, “que quiere usted”, “nos amamos mutuamente”. La lógica de los posibles obliga a suponer la presencia de una “ella” totalmente humana como humano es el poemita de Paul Éluard.

En la mañana, en la mañana

A.E. Housman   (1859-1936)

In the morning, in the morning                      En la mañana, en la mañana
                                                                       Traducción: Sergio Núñez Guzmán

In the morning, in the morning                      En la mañana, en la mañana,
In the happy field of hay,                               En el campo feliz de heno
Oh they looked at one another                      ¡Oh! Se miraron uno al otro
By the light of day.                                        Por la luz del día.

In the blue and silver morning                       En la mañana azul y plateda
On the haycock as they lay,                         Sobre el montón de heno mientras yacían
¡Oh! They looked at one another                  ¡Oh! Se vieron uno al otro
And they looked away.                                  Y contemplaron la lejanía.

Una lectura a En la mañana, en la mañana
Sergio Núñez Guzmán

El amor feliz de una pareja es lo que se puede decir o. . . ¿hay algo más por expresar?
Solamente está presente el aquí y ahora sin importar el ayer o el mañana. Y en el aquí de ahora, el lector experimenta una profunda nostalgia por ese lejano ayer pacífico e incontaminado, donde únicamente existe el amor al prójimo y al universo.
Imposible dejar de comparar el ayer con el hoy, porque la incertidumbre de esta época es el temor continúo a la inestabilidad social, que se refleja en la vida familiar, y se añora el estado pacífico y bienaventurado de la existencia de los protagonistas del poemita.
La atracción ejercida por estos renglones es la magia poética del autor que nos sustrae de nuestro mundo y nos conduce por los caminos insospechados de la poesía inmortal.

sábado, 1 de octubre de 2011

MÁRTIR, TESTÍCULO

MÁRTIR, TESTÍCULO
Sergio Núñez Guzmán.

La palabra mártir es de origen griego: mártys, -yros, y llega al español a través del latín: martyr, -yris, testigo. Tanto el diccionario latino como el griego registran los sustantivos indicando el caso nominativo y genitivo singulares. Caso es la función que desempeña el sustantivo en la oración. El caso en latín y en griego se marca con distintas desinencias o terminaciones. Y, así, a la función sujeto corresponde el caso nominativo, y al complemento adnominal, el caso genitivo; sin embargo, en español no se toma como punto de partida estos casos, si no el acusativo (función de complemento directo), tanto de singular como de plural. (De inmediato salta la pregunta porqué de este caso y no de otro). El acusativo latino es martyrem (singular) y martyres (plural). En martyrem, la -m desinencial desaparece, ya que toda- m final de palabra se pierde al pasar al español, y así, de martyrem>martyre. Excepto en los monosílabos, donde se modifica en n (cum>con). La -e final se anula puesto que el español acepta a la r como consonante final: martyre>martyr. Las consonantes finales románicas del español son r, s, l, z, d, n (son de Lázaro). La y (griega) es la u, ypsilon del alfabeto griego que se pronuncia como una u francesa o una ü alemana. El español, en este caso, representa la y como i, y así queda de martyr>mártir. El acusativo plural latino, de hecho, no cambia: martyres>mártires. El mártir da testimonio de su fe con la vida. Es testigo de su fe.
La palabra testigo es una derivación del término latino testis que tiene como significados  testigo y testículo.
Parece ser que en la Edad Media los caballeros juraban por sus testículos y por eso eran testigos y . . . caballeros.
La orquídea se identifica como una flor; sin embargo, es otro helenismo que se deriva de órchis, órjis, testículo, y eídos, forma. Las orquídeas son plantas cuyas raíces tienen dos tubérculos ovoidales simétricos.
Juguemos.
Observe y reconozca los siguientes sustantivos griegos: tomée, corte; quéelee, tumor, hernia; álgos, dolor; sufijo -itis, inflamación; quefalée, cabeza; gastéer, gastrós, estómago; poús, podós, pie.



Relacione la columna de la izquierda con la de la derecha.

1. Orquiectomía es            1 (     ) inflamación del estómago.       
2. Orquiocele es                2 (     ) dolor de estómago.
3. Gastritis es                    3 (     ) extirpación de los testículos.
4. Cefalalgia es                 4 (     ) inflamación de los testículos.
5. Orquitis es                     5 (     ) molusco con pies en la cabeza.  
6. Gastralgia es                 6 (     ) dolor de cabeza.
7. Gasterópodo es             7 (     ) hernia escrotal.
8. Cefalópodo es               8 (     ) molusco con pies en el vientre.

El diccionario registra un número mayor de derivados. ¿Cuántos más se pueden añadir?
¿Qué significará cefalematoma y cefalofragma?   

La respuesta la encontrará al pie de página. Sin duda, la mejor opción será la consulta al DRAE, ahí encontrará la etimología o las verdaderas palabras.

Sergio Núñez Guzmán.

1,3; 2,7; 3,1; 4,6; 5,4; 6,2; 7,8; 8,5.

Le mot fenêtre un mur le bouche

Paul Eluard
Poésie ininterrompue
Le mot fenêtre un mur le bouche

Una lectura al texto Le mot fenêtre un mur le bouche
Sergio Núñez Guzmán

Le mot fenêtre un mur le bouche
La palabra ventana un muro la cierra

Este verso de Paul Eluard está constituido por siete unidades léxicas enlazadas por los vínculos de género, número, persona, tiempo, aspecto que las coordinan, es lo que da origen a la solidaridad entre el significante y el significado, y a la unidad del conjunto.
            La claridad semántica de cada palabra permite el acercamiento del lector al texto, que de inmediato lo atrapa, pues ¿de qué se habla? Claro, las palabras hablan; sin embargo, ¿qué dicen?
            La expresión: La palabra ventana, sujeto de la línea versal, tiene como su referente a la frase misma, pues la palabra es la ventana a través de la cual vemos el mundo y éste, convertido en el vecino, es el interlocutor del diálogo entre el allá y el aquí. Pero, el muro cierra la ventana que es la palabra. ¿Acaso se impide el diálogo? No, hay una invitación abierta al descubrimiento del otro yo, de la palabra que nos hace vivir, porque nos permite la comunicación al develar el significado enclaustrado en el sintagma del conjunto graficado; ya que, si la palabra ventana es la comunicación con el alter ego, el muro que la cierra es el no saber, la pared que se coloca por la incapacidad de indagar más allá de las formas léxicas, de horadar la ignorancia para abrir la comunicación con el compañero, solamente la palabra permite la realización del pensar en la comprensión del contexto humano, y así, poder ser, pues por la palabra hacemos y somos lo que somos.
¿Acaso bouche no significa palabra? ¿Cómo responder a esta interrogante? Cuando sólo cerramos la boca ante las injusticias de la sociedad.